sábado, 8 de agosto de 2020
Los efectos de una mente retrograda
lunes, 1 de junio de 2020
No alimentes al monstruo
martes, 19 de mayo de 2020
¿Un hijo, una inversión a largo plazo?
viernes, 8 de mayo de 2020
La sucia zona de confort
martes, 28 de abril de 2020
¿Nos estamos consumiendo?
Supuestamente necesitamos ¿Ropa costosa y de temporada para verme bien?, ¿Tecnología para estar en tendencia?, ¿Comida chatarra para presumir?, ¿Viajes costosos para sentirme libre?, ¿Cirugía innecesaria para atraer miradas?, ¿Hacer ejercicio extenuante solo para aumentar el ego?, esto, y un sinfín de cosas.
¿Realmente es necesario encajar?, ¿Nos hace feliz?, ¿Te hace feliz?, quizá si, por un momento, pero luego ¿Qué viene?, siempre quieres más y más...porque lo que ahora tienes ya no es suficiente, porque hay alguien, algo, que quiere que tú seas así.
Y que hablar del que tienes que estudiar por largos años para pagar deudas que tu mismo generas al gastar en cosas innecesarias, para pagar los estudios de tus hijos, esos hijos que tanto te insistió la sociedad que tuvieras, y no hay que olvidarnos de los lujos para impresionar o consentir a la pareja, ¿Eso te llena?, quizá, pero solo por un tiempo.
Tocar el tema de los hijos es delicado, yo sé, es decisión de cada quien, es totalmente indiscutible; pero está bien, tienes suerte si no te presionaron si solo se te chispoteo o lo planeaste con mucha ilusión, que sería lo más adecuado. Gastar en los hijos es lo más gratificante y a la vez exhaustivo, siempre se querrá dar lo mejor, pero no siempre se podrá, sobre todo para la clase media y la clase baja, que somos la mayoría, el principal problema es que la educación debería ser gratuita, ¿Por qué tiene que costar tanto si supuestamente beneficiaria al país?
¿Y si ir contra el sistema es ir contra uno mismo? Porque todo lo propuesto ha sido por nuestro bien, para mantenernos a raya, con mentiras pero disciplinados, con prejuicios que hieren pero complaciendo al prójimo, con el patriarcado atado pero complaciendo a la familia, siguiendo las reglas por miedo a ser castigados, es triste que sea el miedo el que te detenga y no tu propia conciencia. ¿En serio vivir así nos hace feliz?, espero que se entienda que hablo de las religiones.
He pensado en las noches de insomnio que quizá el problema no son ellos, quizá, por dentro nosotros mismos, ese hambre de insatisfacción nos vuelve presos, ese deseo de querer ser más, de querer tener más nos corta las alas. Pero ya sabes, el conformismo está visto como lo peor, desde niños nos dicen, "tú tienes que ser el mejor", "no seas un mediocre", ahora nos lo decimos a nosotros mismos para no olvidarlo, o envenenamos a los más pequeños como nos enseñaron.
Esa obligación que ni siquiera puede ser vista, nos adormece el pensamiento, por eso le rehuyes a la duda, cuando lo lees en algún lado, cuando alguien más te lo cuenta, o lo escuchas por ahí, llegas a reflexionar inconscientemente por un corto instante porque esta dentro de ti filosofar aunque lo quieras esconder, pero callas, es raro compartirlo, nadie habla de eso, si eres valiente y lo cuentas te tildaran de loco o conspiranoico, dudo que todos, pero los habrá.
Somos pocos los que volamos por largo rato en nuestra mente sin sentir incomodidad porque ya es costumbre, pero hay que estar sentado al otro lado de la acera para poder darse cuenta de que vivimos y a la vez no estamos.
A veces odio no tener respuestas para mis muchas preguntas, ni dios Google ha podido resolver mis extrañas incógnitas. Pero cuestionarme ha sido como comprarme un par de alas para revolotear un rato en la cara de los que me han querido oprimir con sus falsas creencias.
Y sé que no importa si ahora no se sabe la verdad, porque solo basta con dudar un poco para cambiar el mundo, o bueno al menos, tu propio mundo.
miércoles, 8 de abril de 2020
Volver a empezar
Navego por lo desolado,
y con escaso sentido de supervivencia,
sin armadura que me cubra,
porque llevo trajes de realeza.
Me alimentaron desde niña con inseguridades
jurándome que siempre me iban a proteger,
ahora los que me custodiaron ya están lejos
aún más allá del atardecer.
Juro que hago todo lo que está en mis manos
para que los monstruos no me vean caer,
a veces me siento ridícula
porque son demasiados,
a veces aliviada
porque murmuran a lo lejos.
Quisiera hacer trizas con las manos
los recuerdos amargos,
quisiera quitarme la doctrina
como quien se quita la ropa,
quisiera todos los prejuicios
echarlos al agua y que se desvanezcan,
quisiera olvidarme del amaestramiento
como un animal circense liberado
quisiera borrarme de todo,
de absolutamente todo,
y solo así...
volver a empezar.
sábado, 28 de marzo de 2020
Primavera
Las paredes me atrincheran,
¿Dime que más quieres primavera?
He cuidado bien de tus flores
y también de las hierbas,
¿Ya me puedo ir?
Necesito tu permiso
para poder ser libre,
me preocupa demasiado
verte tan triste,
tienes que entender
que también quiero ser feliz,
pero me es imposible si me quedo
porque soy solo un copo de nieve
que se empieza a derretir.
¡Entiende por favor!
¡Que aquí me voy a fundir!
Los rayos del sol radiante
me impactan sin piedad,
carcomen mi irregular y frágil cuerpo,
sin que siquiera lo notes,
pues cada vez soporta menos
estar bajo el sol por largo tiempo.
Cada pétalo de tus flores
saben que el sol las va a dirigir,
cada hoja de las hierbas las seguirán,
ya no esperarán que yo vuelva
ellas bien saben que me tengo marchar.
Primavera... no te molestes,
si me das la espalda
me dejas inerte,
temo tu venganza...
¡Por favor! No castigues a tus hijos
con un torrencial
sabes que aún no son fuertes
les falta madurar.
Castígame a mí,
si eso quieres,
pero dame sin recelo tu permiso,
para poder partir.
miércoles, 18 de marzo de 2020
Y me fui

Me fui con miedo,
pero me fui,
tomé mis sueños,
mis ganas de cambiar,
a quien me ayudo sostenerme
y que a la vez necesitaba de mí.
Ni siquiera ese día lo pensé mucho y me fui,
había revuelto mi mente
hace un par de meses,
deduje que no había solución
solo partir.
Salí del lugar
donde nunca pertenecí,
donde nunca me pude hallar.
Huí del ruido de la ciudad
de esa ciudad que me vio infeliz.
No voy a negar
que un poco triste me sentí
de todas formas mis raíces
ahí se quedan,
pero más embarga la felicidad
cuando me doy cuenta,
que sus discusiones
no volveré a oír.
Ahora solo queda olvidar
que la roncha está ahí,
sé que no sé irá
porque nací con ella,
ya no escuece tanto si no la pienso,
pero sé que estará conmigo,
¿Para siempre?
Quien sabe,
pero al menos
hasta hoy no la he vuelto a ver.
sábado, 22 de febrero de 2020
Si el hubiera existiera
"¡Si el hubiera existiera!"
Entre suspiros meditabundos
fantasea el arrepentido
que incesablemente sé hecha la culpa,
de todo lo sucedido.
"Si pudiéramos volver"
Se repite como rogando,
pero el camino está cerrado
el destino juicioso cerro su paso
cuando su elección le hizo saber.
El "hubiera" se tatúa en el alma,
de quien en el abismo de la incertidumbre vive,
el pasado le consume la mente,
porque no deja de quejarse,
que vive en viernes 13,
el hubiera no existe...
solo gramaticalmente.
Ni el arrepentimiento exhaustivo,
ni la mente hecha escombros,
mucho menos la mano golpeando el corazón,
pueden llevarnos de vuelta.
El humano inconforme por naturaleza
prefiere pensar que la decisión que tomo
no era la correcta,
pero, ¿Quién sabe?,
Ni un adivino tendría la respuesta,
porque esa maldita palabra
solo está en nuestra cabeza.
El "hubiera" no solo es arrepentimiento
también acobija un "perdón",
perdón hacia los demás,
perdón hacia uno mismo,
palabra difícil de pronunciar,
y eso sin contar,
lo difícil que es perdonar,
¿Por qué duele más decir "lo lamento"?
¿Por qué duele a muerte olvidar y no castigarse?
lunes, 9 de septiembre de 2019
El día que perdoné
Más que exhausta de recorrer mi propia celda
buscando salida al ficticio encierro,
cansada de culpar y castigar,
cansada de duramente sentenciar.
Harta de decidir por la vida de cada asesino,
asesinos de mi autoestima,
de mis sueños,
y de mi inocencia.
No necesito sus plegarias,
ni juicios,
¡Saldrán libres!
Porque está en mis manos,
porque de juez ya no valgo.
Que tome mi lugar cualquier entidad de creencia humana
o el que esté con el corazón deshecho,
pero he de advertirle que si se queda,
solo para celar a sus presos
tendrá que compartir el duro encierro.
domingo, 18 de agosto de 2019
Perro que aúlla
Aprendió a aullar,
como los loros, a "hablar",
quizá también para amedrentar,
pero nunca con el fin de dañar.
Pues en su jauría poco les importa rascar,
todos atacan y muerden sin piedad,
como si se les olvidara por unos instantes
quien fue por las carnes
que todos comieron ayer campantes.
No se les puede pedir que cambien,
ellos son lobos,
y el solo es el perro,
el perro intruso,
que todos creen menos,
pero necesario.
No parecerse a ellos lo ha llenado de heridas,
porque sus fuertes garras burlan su flaqueza,
tampoco puede hacerlos responsables de todo,
como buen conviviente de lobos,
se ha llevado un poco de sus pulgas.
Pero...está cansado de aullar,
lo agota fingir,
solo quiere un hogar cálido
y unos brazos que no lastimen.
¿Porque cancelaron Anne with an e?
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