Que me duela todo,
pero que tú estés entre algodones,
que me desangre completa,
pero que a ti que no te falte ni una gota,
que me derrita por la fiebre,
pero a ti solo te acompañé la calidez de tu piel
que me enferme yo,
que me muera yo,
pero tú...
tú tienes que estar bien.
Sé muy bien que un cuerpo fuerte no poseo,
pero siento que puedo soportar todo lo que te está aquejando,
y sin duda con mucho gusto lo haría
porque por ti hasta mi vida daría.
No me importaría estar postrada en una silla
si solo así tengo el placer de verte correr
los días, no podrían ser amargos
si soy capaz de contemplarte olfateando
entre los grandes prados
esos, que tanto te gustan.
Yo podría con todo los males,
solo por ti,
porque ningún sufrimiento
puede apagar este cariño tan inmenso que siento.
Yo solo te quiero cuidar y proteger de todo mal,
y si pudiera...
te metería en una burbuja,
pero sé que a ese extremo no debo llegar,
pues te mereces libertad,
aunque conlleve tomar un riesgo.
Deseo solo encontrar tu pronta mejoraría,
yo necesito de tu insistencia
para poder salir al mundo
porque soy una triste ermitaña resentida.
Sé qué palabras no entiendes,
tu idioma es el instinto
y la melodía de las emociones.
Pero si pudieras entender
todo esto te diría,
o tal vez para facilitarlo todo
y no hostigarte con mi drama, un
"Mejórate pronto mi buen amigo".









