Estoy cansada de darte una y otra oportunidad,¿Para qué me engañes?
¿Para qué me humilles?
¡No!
Esto se ha acabado ahora,
no volveré a dirigirte la palabra.
Aunque me duela,
y me esté muriendo de ganas por hablar contigo
no lo haré
no mereces siquiera que te dirija media palabra,
eres solo un testarudo que habla.
y me esté muriendo de ganas por hablar contigo
no lo haré
no mereces siquiera que te dirija media palabra,
eres solo un testarudo que habla.




