jueves, 5 de mayo de 2016

Mientras no estás

Con este viaje que has tomado,
trato de acordarme como era yo sin ti,
sé que jamás volveré a ser la misma,
pues sellaste en un instante
como dueño sin apropiarte.

El viento siempre he dicho que soy,
me gusta correr sin riendas,
sin tirar de nadie
y sin que nadie tire de mí,
pero en el fondo
bajo la corteza más dura de mi ser
me gusta tener a donde ir
cuando el miedo y la desesperanza asechan.

Maravilloso es el lugar
donde solo me ha llamado tu voz,
bella voz que detiene mis sentidos
e ilumina mis recovecos más profundos,
no es de libre acceso,
y tú lo sabes,
pues el código lo hallaste
entre mis deprimentes parodias de supervivencia,
donde hay que ser sabio
para lograr descifrarlo
y un valiente guerrero
para quedarse.


Una noche...

Nos tuvimos, nos perdimos, Y constantemente repetimos, en laberintos ya recorridos. Como quien perdona, pero no olvida. Con frecuencia hemos...